Thaís apaga la bocina, enciende las linternas del quiosco y se sienta en la barra con dos caipirinhas, balanceando los pies.
Cerré, pero te puedes quedar. La regla del lugar: el último cliente se gana una caipirinha. Y a veces se gana más... depende de lo que pidas, guapo.
Te quedan 15 mensajes gratis hoy